sábado, 24 de enero de 2009

¿Adicción? No, gracias.

Entendemos por adicción "la dependencia, a una sustancia o actividad, de tal intensidad que altera el habitual funcionamiento fisiológico, psicológico y comportamental de la persona" por tanto podemos entender que un adicto a los videojuegos es aquel que ve modificado su ritmo normal de vida por culpa de los videojuegos, de tal forma que acaba estando completamente dominado por éstos y por la necesidad irrefrenable de jugar. Autores e investigadores resultan claros y concluyentes: Los videojuegos no crean adicción (Videojuegos. Efectos a largo plazo. Estallo, J.A. 2001; Las claves del éxito. Marqués, P. 2000). Según las investigaciones, es cierto que existe un pequeño porcentaje de jugadores (entre el 5% y el 7%) a los que podría denominarse verdaderos "adictos". No obstante, constituyen el grupo existente en toda población que suele presentar estadísticamente esta patología (adictos a la televisión, a internet, al trabajo, etc...).
Es verdad que también se ha encontrado que ante un nuevo videojuego sí se suele producir en algunos jugadores una especie de "abuso" en el que el deseo irrefrenable de jugar permanece durante algunos días. Los resultados indican que al cabo de unos días todo vuelve a la normalidad. En cualquier caso, las investigaciones no permiten afirmar que el "abuso" lo provoquen los juegos, sino que las personas con determinados problemas previos son las que tienden a "abusar" de los videojuegos. Por tanto, los videojuegos no constituyen un peligro para la mayoria de los usuarios, al menos mientras su conducta de juego sea conocida y, en cierto grado, "controlada" por los adultos en caso de niños o por los propios jugadores (Revisión crítica de las investigaciones sobre aspectos negativos asociados al uso de los videojuegos. Tejeiro, R. 2002).
Por tanto, ha de quedar claro de una vez que los estudios no han demostrado que los videojuegos creen adicción. Para hablar de verdadera adicción tendríamos que hablar del tabaco o la cocaína, por poner dos ejemplos. Otra cosa muy distinta es que los videojuegos resulten ser adictivos o no, esto es que nos inviten a seguir jugando tras concluir una partida.
El problema realmente no existe, sencillamente el concepto que nosotros usamos, adictivo, pese a su similitud con el de adicción no tiene nada que ver con este último, que sí se refiere a algo negativo. La adicción es un término clínico recogido por la CIE-10 y la DSM-IV, que se encargan de clasificar las diversas psicopatologías. El término adictivo es un término al que hemos dado un significado muy personal, muy lejano de ser negativo, sino todo lo contrario, es usado por nosotros los jugadores con una total naturalidad, y todos tenemos bastante claro que un buen videojuego ha de ser tanto jugable como adictivo.

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