sábado, 24 de enero de 2009

Desarrollo intelectual: Jugar no nos deja tontos, quizás sea al contrario.

Los videojuegos sí que parecen afectar al desarrollo intelectual de sus jugadores, pero dista mucho de ser un efecto negativo. No existen estudios a día de hoy que demuestren que los videojuegos repercutan negativamente en nuestro desarrollo intelectual. En cambio, sí parece encontrarse que los jugadores de videojuegos suelen ser personas de mayor nivel intelectual que los no jugadores, si bien no puede demostrarse que jugar a videojuegos sea la causa, sí que podemos pensar que es una consecuencia de dicho desarrollo (Los videojuegos. Juicios y prejuicios. Estallo, J.A. 1995).
En cuanto al rendimiento académico en general, sólo se ha observado que los que juegan a videojuegos dedican menos tiempo a la realización de las tareas escolares. Sin embargo no existen diferencias significativas entre los jugadores y los no jugadores en relación al número de asignaturas pendientes del año anterior, ni tampoco sobre la repetición de cursos escolares. (La influencia de los videojuegos en los niños. CECU, 1994; Videojuegos y jóvenes. Calvo, A. 2000)
En general, los jugadores se encuentran más atraídos hacía las nuevas tecnologías que los no jugadores, algo vital en nuestros tiempos (Sobre los videojuegos y sus tópicos. Maldonado, A. 1999; Videojuegos y jóvenes. Calvo, A. 2000 ; Videojuegos. Efectos a largo plazo. Estallo, J.A. 2001). El Tetris, según investigaciones estadounidenses, es un videojuego que se recomienda jugar a niños con ciertos retrasos intelectuales ya que ha quedado demostrado que favorece el desarrollo intelectual. Juegos de aventura con sus acertijos y puzzles nos ayudan a desarrollar ciertas habilidades de solución de problemas (Sobre los videojuegos y sus tópicos. Maldonado, A. 1999; Algunas reflexiones sobre los videojuegos. Licona Vega, A. L. 2002) En este sentido jugar a un Resident Evil o a un Silent Hill puede resultar ideal para desarrollar ciertas habilidades (aún teniendo en cuenta la violencia existente en dichas sagas, de la que hablaremos más adelante). Jugar a Los Sims o a Pikmin es sin duda una buena manera de desarrollar el intelecto de forma divertida. No obstante, en cualquier videojuego en el que se requiera nuestra participación como jugadores (¡Vaya! ¡Si es en todos!) podríamos decir que algo siempre se aprende. Por supuesto es conveniente realizar otras actividades aparte de jugar a videojuegos, como leer, ir al cine o estar con los amigos, pero no dejemos de jugar, que por ahora no está demostrado que nos vaya a dejar "tontitos".

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